Isaías 6:4
Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo.
Reina-Valera 1909
Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo.
Reina-Valera 1909